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Vergüenza

Vergüenza de un cámara que se cuela en unos vestuarios, para sacar a un tío de 120 kgs. llorando.

Vergüenza de poner excusas ante una derrota.

Vergüenza de echarle la culpa al árbitro, al estadio, a las botas, al tiempo, al sunsus corde o al Papa de Roma.

Vergüenza ajena, en mi caso.

El viernes pasado, el Regal Barca perdió ante el Real Madrid. Perdió como un grande, que es lo que es, pero perdió. 2 días después, el Madrid ha perdido ante el Olimpiacos también como un grande, que a nadie le quepa duda. No hay excusas, perdieron, ambos. Y perdieron como Grandes.

¿Lo he dicho antes?:

¡¡GRANDES!!

Porque el que lo es, pierde como tal. Y no valen para nada las excusas que pongan aquellos que no estuvieron allí, ni las de los que confunden este deporte con lo que no es, porque es un deporte y nada más (ni nada menos).

Estos Señores son deportistas de élite; deportistas (vámonos al diccionario de la RAE):

«Persona que por afición o profesionalmente practica algún deporte».

Entonces, son personas, ¿no?. No son máquinas de hacer triples, ni goles, ni birdies, ni eights, ni nada parecido. Son personas que viven con un sueño, un objetivo, que se esfuerzan y luchan, que ponen su pasión, sus arrestos, su talento y su voluntad en conseguir un sueño, para ellos y para sus clubes.

Y merecen nuestro respeto. Respeto que no se encuentra en que cuatro pelagatos que no estaban allí (en la cancha: Si no, NO VALE) pongan mil y una excusas para justificar la derrota.

Estos señores (los deportistas) son lo que son no porque jueguen bien, que también, sino porque se atreven a estar ahí. Con sus aciertos y sus errores, independientemente de que puedan hacer «magia», o no. Y no hace falta que nadie se lo recuerde, ni se merecen la humillación de ver, leer o escuchar a una serie de individu@s que justifiquen su derrota con razones que NO estaban allí (o SÍ que estaban, da igual).

Lucharon, con valor, honor y coraje. Eso es lo mejor que se espera de un deportista, mas aun si es de élite. Y cayeron, porque donde ellos viven, hay más GRANDES. Si no, ¿cual sería su mérito?.

Desde aquí, mando mi respeto y admiración, la que se merecen, a esos grandes, del Barsa, del Madrid, y de todos los demás que cayeron por el camino luchando por su sueño. Y por supuesto al Olimpiacos y sus jugadores, que en esta ocasión, obtuvieron el oro.

Pido perdón a quien haya podido ofender con lo de pelagatos; si es que alguien se ha dado por aludido. Y también al cámara que sacó a Jawai llorando, no es mi intención ofenderle como el ha podido ofender al jugador, estaba haciendo su trabajo,y se merece por eso mi respeto y el de todos.

Por IgnacioCM

Emprendedor, reciclado del mundo de las Finanzas hacia el Marketing y las Redes Sociales, quiero dedicarme a algo que a la vez que un trabajo sea un placer, me motive e incentive a levantarme cada día para aprender cosas nuevas.